El Legado de la Oración

La oración tiene todo el alcance del poder de Dios. Es un don hermoso, misterioso y que inspira reverencia.

La biblia nos muestra que hombres y mujeres exitosos en lo espiritual, fueron personas de oración: Isaac clamó y Dios lo escuchó: Génesis 25: 21.  Abraham caminó por fe, pero siempre fue guiado en oración: Génesis 17: 4-5. Elías se transformó en una inspiración para los creyentes del nuevo testamento. Santiago 5: 16-18. Dios verdaderamente escucha y responde a los que se acercan a Él con fe.

El mayor ejemplo y maestro supremo de la oración sigue siendo el señor Jesucristo. En todo tiempo mantenía comunión y buscaba la dirección de Dios el padre. Enseñó principios básicos (Mateo 5-7), la forma en que debemos orar (Mateo 6: 9-15), y pronunció la oración sacerdotal más poderosa de la historia (Juan 17). Luego de ascender al cielo, envió al Espíritu Santo para que podamos tener una oración más eficaz. La biblia dice además, que Él está a la diestra del Padre y vive intercediendo por nosotros (Hebreos 7:23-28). Podemos orar en su nombre, porque permanecemos en Él, y Él permanece en nosotros.

Hemos recibido un poderoso legado de oración.

Oración:

“Padre, vengo a ti y te doy gracias por el gran legado de oración que nos has dejado. Atráeme a un caminar diario y más íntimo contigo. Que la oración se vuelva tan natural para mí como respirar, y que puedas obrar a través de mis oraciones para ayudar a que venga tu reino y se haga tu voluntad en mi vida, mi hogar y mi generación. En el nombre de Jesús. Amén.”

 

Escrito por
Sebastián Vivanco
Líder Ministerio de
Evangelismo
Ministerio Familiar Cristiano